2013

Una vuelta al mundo de la linterna mágica

“Una vuelta al mundo de la linterna mágica”

  • Organización: Espacio de Cultura Científica de la Universidad de Salamanca y Museo Nacional del Teatro
  • Lugar: Sala de Exposiciones Temporales del MNT. Iglesia de San Agustín
  • Fecha: Del 4 de julio al 30 de septiembre de 2013

Una exposición ideada para arrojar luz sobre la trascendencia cultural de la linterna mágica, a partir de un viaje por su historia articulado en torno a cuatro actos y veinticuatro escenas: La emergencia de la linterna mágica como dispositivo está asociada al desarrollo y la aplicación durante el siglo XVII de una serie de principios físicos que permitieron la proyección de imágenes (1er acto). En la siguiente centuria, la linterna mágica emergió como un dispositivo que acabó por consolidarse (2º acto) e institucionalizarse como medio de comunicación en los primeros tres cuartos del siglo XIX (3er acto). Tras su industrialización y comercialización en serie, acaecida en el último cuarto de dicho siglo (4º acto), sobrevino la decadencia de la linterna mágica durante las primeras décadas del siglo XX.

La exposición incide en la necesidad de abrir un debate sobre la importancia histórico-cultural de la linterna mágica y otros artefactos mediáticos emergidos entre los siglos XV y XIX, situados a medio camino entre los auxiliares de dibujo, las recreaciones científicas, las diversiones populares y los emergentes medios de comunicación de masas.

Los abrazos de la Farándula

“Los abrazos de la Farándula”

  • Lugar: Museo Nacional del Teatro
  • Fecha: Del 4 de julio al 8 de septiembre de 213
  • Lugar: Sala de los Balcones. Teatro Español
  • Fecha: Del 30 de septiembre al 31 de octubre de 213

El origen de esta colección tiene sus antecedentes en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, que con el nombre de Jugadas en el Museo, José Carlos Nievas realizó una colección de retratos de deportistas de élite mimetizados con algunas obras que cuelgan en el Museo. Por un lado, miró tras los cuadros, descolgándolos de las paredes para incorporar en su reverso a los personajes retratados.

La obra resultante, pictórico-fotográfico, fue el resultado de aplicar, junto a las técnicas digitales del fotomontaje, una intervención química cercana al aguafuerte del grabado, en su acabado.

La Colección de La Farándula, ha partido de retratos realizados a actores, autores, directores, técnicos, escenógrafos, figurinistas, etc. Todos aquellos que son piezas insustituibles en la producción teatral. Ahora se han unido a cuadros que cuelgan en las Salas del Museo Nacional del Teatro, y estos retratos se abrazaran a las obras de la exposición permanente. De esta manera actrices y actores de ahora convivirán con actores y actrices de los siglos XVIII y XIX; de igual manera los autores y directores de un tiempo y otro. Un fuerte abrazo en el tiempo.

El Cineflúo: Navegación simulada por Giorgio Busato

“El Cineflúo: Navegación simulada por Giorgio Busato”

  • Lugar: Sala de Exposiciones Temporales del MNT. Iglesia de San Agustín
  • Fecha: Del 4 de julio al 30 de septiembre de 2013

En otoño de 1908 tuvo lugar en Madrid un original espectáculo, en los solares de la Plaza de Cánovas, a cargo de la Sociedad del Cinefluo.

El Cinefluo era una combinación originalísima del cinematógrafo y la navegación simulada para producir en el espectador la sensación verdadera de un viaje por mar, a bordo del hermoso buque Lepanto.

Este invento se debió a un ingeniero español, el Capitán Ricardo Martínez Inciti, que contó con Cebrían como consejero y director artístico y con la cooperación artística del escenógrafo italiano, afincado en España, Girogio Busato, que supo darle al Cinefluo, exterior e interiormente, un ambiente tan exacto y puro de realidad que conseguía que el espectador creyese hallarse en un puerto de mar tomando pasaje a bordo de uno de esos airosos barcos que se balanceaban majestuosamente en los muelles.

A través de los bocetos firmados por Giorgio Busato podemos ver una fiel recreación de la navegación, cuidando con todo detalle todos los elementos que intervienen en la misma: embarcadero, pabellones, buque Lepanto, maquinaria, tramoya, etc.

El viaje transcurría de Nueva York a Brooklyn: Ante los ojos del espectador se iban alejando los muelles del puerto neoyorkino, las casas de veinte pisos y las fábricas poderosas. Al mismo tiempo, llamaban la atención de los viajeros los colosales cruceros de la escuadra norteamericana anclados en la boca del puerto.

Ángel Fernández Montesinos y el Teatro Nacional de Juventudes, Los Títeres

“Ángel Fernández Montesinos y el Teatro Nacional de Juventudes, Los Títeres”

  • Lugar: Museo del Encaje de Almagro
  • Fecha: Del 4 de julio al 8 de septiembre de 213

Una exposición retrospectiva dedicada a uno de los grandes directores de escena en España, Ángel Fernández Montesinos, con especial atención a los trabajos realizados para el Teatro de Juvenudes, Los Títeres (1962-1976). En la muestra podemos contemplar algunos de los bocetos originales de escenografía y figurines, firmados por Vitín Cortezo, así como también fotografías, cartelería, programas de mano y una variada documentación de una de las compañías de teatro infantil y juvenil más influyentes a nivel mundial.

En España la dedicación de las huestes del teatro a la infancia y la juventud siempre ha sido marginal. Al niño sólo se han dedicado seudoespectáculos sin níngun tipo de consideración o montajes de guiñol de dudosa calidad. No ha habido autores infantiles ni grupos con dedicación exclusiva para despertar la aficción teatral en lo más pequeños.

Por eso sorprende que en la década de los 60, surja un grupo tan importante como el Teatro Nacional de Juventudes, “Los Títeres”, cuya finalidad primordial era devolver la dignidad al teatro infantil y juvenil, además de servir como instrumento educativo. El Teatro Nacional de Juventudes, “Los Títeres” tuvo dos etapas claramente diferenciadas: de 1960 a 1962, dirigida por Carlos Miguel Suárez Radillo, y de 1962 a 1976 bajo la dirección de Ángel Fernández Montesinos.

La larga etapa de Ángel Fernández Montesinos se caracterizó sobre todo por una búsqueda del espectáculo para toda la familia y un interés mayoritario por la comedia musical. La programación estaba compuesta por un amplio y variado repertorio de títulos como Amahl y los Reyes Magos, de Gian Carlo Menotti (1962); La cabeza del dragón, de Valle Inclán (1962); Peter Pan, de James Mathew Barrie (1963); La feria del come y calla, de Alfredo Mañas (1964); El cocherito Leré, de Ricardo López Aranda y Ángel Fernández Montesinos (1966); Rueda de farsas (1968); La pandilla va al teatro, de Emilio Laguna y Ángel Fdez Montesinos (1970); Platero y Yo, de Juan Ramón Jiménez (1973); El pequeño príncipe, de Antoine de Saint-Exupery (1965) o El pájaro blanco, de Emile Hesbois (1975).

El Don Juan de Dalí

“El Don Juan de Dalí”

  • Lugar: Sala de Exposiciones. Patio de Comedias de Torralba de Calatrava
  • Fecha: Del 2 de agosto al 30 de septiembre de 213

En 1949, Luis Escobar se propone llevar a escena una versión innovadora de Don Juan Tenorio de José Zorrilla. Para conseguir este fin, no duda en encargar la realización de los decorados y el vestuario a Salvador Dalí. La obra fue estrenada en el Teatro María Guerrero de Madrid, el 1 de noviembre de 1949, bajo la dirección escénica de Luis Escobar y Huberto Pérez de la Ossa. Posteriormente, hubo dos reposiciones sin apenas innovaciones, una fue en el Teatro María Guerrero, el 3 de noviembre de 1950, y la última en el Teatro Español, el 30 de octubre de 1964. En 1952 se realizó una versión cinematográfica, dirigida por Alejandro Perla.

Dalí acogió con gran entusiasmo el encargo de diseñar la escenografía y los figurines para el Don Juan Tenorio, porque, tal y como reconoce en sus propias palabras: “Estaba escrito que yo tenía que hacer un Tenorio. Es una obra típicamente daliniana. Era absolutamente inevitable”

La finalidad del proyecto era modernizar la puesta en escena del Tenorio ajustándose al original y potenciando el carácter fantástico-religioso que el propio dramaturgo señalaba para su drama. En palabras de Luis Escobar, pretendían “quitar el polvo de la costumbre” a una obra conocida por la mayoría del público, de manera que diera la impresión de verse en escena por primera vez. O, tal y como escribió Eduardo Haro Tecglen, aplicar el surrealismo al romanticismo.

Desafortunadamente el vestuario y muchos de los bocetos originales correspondientes a estos montajes han desaparecido; por otra parte una serie de dificultades hicieron imposible realizar todos los trajes que Dalí había diseñado.

En 2003, a partir del hallazgo de algunos figurines y bocetos de decorado, documentales y materiales de archivo fotográfico de la época; Ángel Fernández Montesinos, con la colaboración de Wolfang Burmann en la escenografía y Pedro Moreno para vestuarios y máscaras; recupera este espectáculo teatral, mostrando por primera vez completo el vestuario diseñado por Dalí y recuperando máscaras que quedaron inéditas en aquellos montajes.