LA PIEZA BIBLIOGRÁFICA

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ. EL DIVINO NARCISO.

Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695)

Juana Inés de Asbaje y Ramírez; San Miguel de Nepantla, actual México, 1651 – Ciudad de México, id., 1695) Escritora mexicana. Fue la mayor figura de las letras hispanoamericanas del siglo XVII. Niña prodigio, aprendió a leer y escribir a los tres años, y a los ocho escribió su primera loa. Admirada por su talento y precocidad, a los catorce fue dama de honor de Leonor Carreto, esposa del virrey Antonio Sebastián de Toledo. Apadrinada por los marqueses de Mancera, brilló en la corte virreinal de Nueva España por su erudición y habilidad versificadora.

Pese a la fama de que gozaba, en 1667 ingresó en un convento de las carmelitas descalzas de México y permaneció en él cuatro meses, al cabo de los cuales lo abandonó por problemas de salud. Dos años más tarde entró en un convento de la Orden de San Jerónimo, esta vez definitivamente. En su celda reunió una biblioteca de 4000 volúmenes y un pequeño museo de instrumentos musicales.

Murió mientras ayudaba a sus compañeras enfermas durante la epidemia de cólera que asoló México en el año 1695.

Obra de Sor Juana Inés de la Cruz 

Compuso obras musicales y escribió una extensa obra que abarcó diferentes géneros, desde la poesía al teatro, en los que se aprecia la influencia de Góngora y Calderón, hasta opúsculos filosóficos y estudios musicales.

La variedad es una de las características de su poesía. Muy especialmente la variedad métrica, en donde muestra una capacidad inventiva sin igual en su época y que parece preludiar el Modernismo hispanoamericano. En cuanto a los temas, tocó todos los típicos de su época: religiosos, amorosos, morales, laudatorios, burlescos…Incluso se atrevió con la poesía filosófica en su poema Primero sueño, que algunos críticos ven como la cumbre de su poesía y el poema más moderno del Barroco.

La poesía del Barroco alcanzó con ella su momento culminante, y al mismo tiempo introdujo elementos analíticos y reflexivos que anticipaban a los poetas de la Ilustración del siglo XVIII.

En el terreno de la dramaturgia escribió dieciocho loas, dos sainetes la comedia de capa y espada Los empeños de una casa y el juguete mitológico-galante Amor es más laberinto, un sarao o fin de fiesta, así como tres autos sacramentales: El divino Narciso, San Hermenigildo y El cetro de San José. Aunque la influencia de Calderón resulta evidente en muchos de estos trabajos, la claridad y belleza del desarrollo posee un acento muy personal.

Sus obras completas se publicaron en España en tres volúmenes: Inundación castálida de la única poetisa, musa décima, sor Juana Inés de la Cruz (1689), Segundo volumen de las obras de sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del Fénix de México (1700).

 

El divino Narciso

Este auto sacramental en un acto en verso polimétrico se encuentra incluido en la edición de 1725 del primer tomo de sus obras.

Fue escrito hacia 1688 y debió de estrenarse en México por estas fechas. En Madrid se representó en el Corpus de 1689 ó 1690. Se publicó en México en 1690, en edición suelta, antes de la publicación en el primer tomo de las obras de Sor Juana, en  Barcelona, 1691

Hay en el auto momentos de extraordinaria belleza lírica que recuerdan a San Juan de la Cruz. La habilidad de la autora para unir la fábula mitológica con el significado teológico es muy grande. La expresión del amor divino con el lenguaje del amor humano típica del misticismo español tiene en esta obra uno de sus mejores ejemplos.

Fuente consultada: HORMIGÓN, Juan Antonio (DIR.). Autoras en la historia del teatro español: (1500-1994), V.I, Madrid: Asociación de Directores de Escena de España, 1996, 521-523 p.

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